Es una de las actividades más valoradas por familias de niños y niñas sordas. Éramos una veintena de personas para ir allí y fue una experiencia preciosa en la que se nota el gran cuidado y respeto que tienen hacia las aves rapaces.

Las explicaciones de cada una de ellas fue muy clara e interesante, aportando información valiosa sobre sus características y comportamiento. La experiencia de ver volar a los aves como halcones, águilas, buitres, búhos, cernícalos, etc. tan de cerca fue realmente única y emocionante. ¡Volveremos, sin duda!